viernes, 9 de noviembre de 2012

Memoria histórica


Silencio en la fosa
Hace unos días que voy dando vueltas sobre qué escribir en el blog. Me apetecía escribir el primer post político. Es decir, quería algo con enjundia y, de hecho tenía algo preparado, algo casi intemporal, algo que puede valer tanto para un roto como para un descosido, algo sin nada que ver con la realidad actual.

Pero la realidad siempre se abre paso, y en esto estábamos cuando llegó a mi buzón un correo realmente desgarrador. Algo entre inhumano y digno de la mayor bajeza de dicho género.

La noticia partía del Fòrum per la memòria del País Valencià y contaba la enésima tomadura de pelo, infamia y desplante del  Ayuntamiento de València.

Una de las funciones de la asociación es la de dar soporte y ayuda a los descendientes de aquellas personas desaparecidas durante el franquismo. En este caso en concreto se nos cuenta cómo dicho foro, tras identificar seis fosas comunes en el cementerio de Valencia se propuso homenajear a los fusilados y a señalizar dichas fosas se encuentran con que el ayuntamiento prohibe las manifestaciones de reconocimiento a los represaliados y se niega a permitir la señalización de la ubicación de la fosa y a permitir la identificación mediante carteles de los 23.661 enterrados documentados en dichas fosas. Dicha actitud podría considerarse absolutamente reprobable exclusivamente desde el punto de vista de la más simple humanidad o de respeto por los descendientes de los represaliados.

Lo grave, lo que realmente repugna a la conciencia, es la falta de dicho respeto al más bajo nivel humano. Este mismo noviembre la asociación ha denunciado la actuación del ayuntamiento de Valencia. En resumen: cuando los familiares se disponían a homenajear a sus difuntos enterrados en la fosa común de la Sección 5ª Derecha se encuentran con que han empezado unas obras de cimentación para construir un panteón. Para dichos trabajos se estaba removiendo la tierra sin HABER RETIRADO PREVIAMENTE A LOS DIFUNTOS. Poco cuesta imaginar el dolor y sufrimiento de quienes, pretendiendo homenajear a sus familiares, observan los huesos de éstos mezclados y rotos con los escombros destinados al vertedero. Tampoco era la primera vez:

"Cuando, por el 2006, se hicieron se hicieron públicas las dimensiones de estas fosas comunes, el Ayuntamiento democrático de Valencia respondió con una maniobra desesperada de destrucción de pruebas en forma de obras para construir 1.030 nichos sobre la fosa de la Sección 7ª Derecha, la única que quedaba entera. Antes de que la lucha de las personas afectadas y de una orden judicial paralizaran las obras, a raíz de la demanda judicial interpuesta por el Fòrum per la Memòria del País Valencià, consiguieron llevarse más 80 camiones de tierra, con premeditación y traidoramente, del cuadro 3º de la fosa. La tierra apareció bajo las murallas del castillo de Sagunt, con los restos de las personas represaliadas a la vista de todo."


hueso humanoCiertamente cuesta entender qué es lo que se puede pretender con la ocultación de muertos y fusilados de la guerra y la posguerra. Máxime cuando uno sólo es el bando olvidado ya que los muertos del otro fueron resarcidos ya en su momento justo terminada la guerra por el bando vencedor. Podria pensarse que la transición no cerró las heridas aún abiertas, que el agachar la cabeza y no querer significarse, que el sentirse de la casta de los vencidos sin derecho a resarcimiento, se dio como buena solución. Primó acallar el ruido de sables que el promover la dignidad y la reconciliación.

No se cerraron heridas, difcilmente pueden reabrirse ahora. Las víctimas de entonces siguen siendo víctimas hoy. Los verdugos siguen en el poder perpetuados por sus herederos políticos y por los cobardes que no pueden, no quieren y no saben afrontar una situación poco compleja. Una situación que sólo con información y pedagogía, que huyendo de demagogias y echar balones fuera se podría cerrar cicatrizando de una vez por todas.

Huir del debate, huir del resarcimiento a las víctimas aún en cunetas, en fosas comunes, independientemente del bando (aún cuando sólo queda un bando por resarcir) sólo permitirá perpetuar el dolor y el sufrimiento de las familias, su ridiculización e insulto constantes. En fechas como las actuales en las que Alemania es una referencia y un modelo a seguir en el plano económico, ¿porqué no lo es en estos temas? ¿Por qué no se relega el fascismo local a las páginas de la historia y a los museos únicamente? ¿Por qué sigue habiendo calles, monumentos y fundaciones honrando a los que iniciaron una guerra que nunca debió ser? ¿Por qué no se prohibe el culto a dictadores y responsables de purgas? ¿Sólo es deseo de pasar página?, ¿es simple ignorancia o ceguera? Mucho me temo que no.

Hay cosas que sublevan las voluntades y no se pueden callar ni ocultar por más tiempo. La indignación, probablemente, sea la única forma de canalizar todas las energías destinadas  a devolver la dignidad al que se lo merece.

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