sábado, 24 de noviembre de 2012

¿Homenaje a Franco?

Franco no
Hace tiempo alguien pensó: "si vivimos en democracia, con respeto hacia las ideas y las personas, ¿cómo podemos permitir el homenaje y la participación de aquellos que lo combaten?". Cierto, nadie lo pensó así, es una cita inventada. Pero resume en parte el sentir de muchos y la aplicación de las diferentes leyes de memoria histórica, o equivalentes, en toda Europa. 

Hoy nadie pensaría que es posible que en Alemania se pudieran organizar homenajes a Hitler, o cualquiera de su camarilla nazi. Tampoco podríamos pensar en actos similares en Italia para Mussolini, Portugal con Salazar o Caetano o, incluso, en Rumanía respecto a Ceaucesu. Raro sería también pensar que sus "actos" merecerían recuerdo nostálgico. Aquí nos llenamos la boca condenando la memoria de Pinochet, Stalin o Videla.

Creemos vivir en un estado moderno, que ha cerrado heridas y que es capaz de vivir en armonía y paz.

Falso.

Muy falso.

Actualmente sigue habiendo muertos enterrados en cunetas, fosas comunes y familias rotas por encarcelamientos ideológicos. Sí, ha pasado mucho tiempo de aquello, pero no el suficiente por el que recuerda a un padre, hermano o vecino arrancado de sus seres queridos terminando sus días ante una tapia. No hablo ahora de vencedores y vencidos, ahora los vencidos son los que siguen apareciendo como culpables en juicios ilegales, vencidos son los que aún duermen abrazados a la bala que truncó sus vidas; y vencedores son los que entonces y hoy niegan su culpa y se amparan en un futuro levantado sobre la sangre.

Alemania, Italia y Rumanía vieron morir a sus dictadores ejecutados o cercados en una guerra injusta para los que no la provocaron. España es diferente, su dictador murió de viejo, en la cama, dejándolo todo atado y bien atado. Tanto es así que la constitución se forjó en su recuerdo, quien designó como su sucesor sigue siendo jefe de estado y, aún hoy, hay quien rinde homenaje a su recuerdo.

El Partido Popular siempre ha sido muy reticente a subvencionar actos u organizaciones a favor de la memoria histórica o a la rehabilitación personal de aquellos que sufrieron una dictadura en sus huesos. Pero en cambio pródigo en asociaciones religiosas o de carácter continuista, como la Fundación Francisco Franco.

Rodriguez Zapatero aprobó una tímida Ley de Memoria Histórica que debería poner punto y final a determinadas prácticas y volver a un cauce que propicie, esta vez sí un cierre de heridas ya gangrenadas y purulentas. Pero no. No ha servido de nada.

Hace unos días saltó a la prensa la noticia de que la fundación de tan infausto nombre pensaba realizar un homenaje en el Palacio de Congresos de Madrid. Dicha institución negó la contratación y remitió a la empresa concesionaria de la explotación, el Grupo HUSA, propiedad del expresidente azulgrana Joan Gaspart. Acto seguido una serie de interpelaciones desde la izquierda radical que llaman algunos en el congreso elevaron el clamor de muchos ciudadanos a oídos del ejecutivo, hasta aquí el gobierno no ha dicho nada.

La web de la susodicha fundación ha remitido una nota en la que manifiestan su sorpresa ante la cancelación unilateral del evento por parte de la empresa explotadora, opinando que tal maniobra acusa la presión de un gobierno manipulado por la tan traída y llevada izquierda radical. Otra vez señalamos que el gobierno: hasta aquí no ha dicho nada.

Datos para la memoria:
  • El Palacio de Congresos de Madrid pertenece a Turespaña
  • A Turespaña se ha incorporado recientemente Esperanza Aguirre
  • El director general de Turespaña es Manuel Butler Hatler, nombrado por el ejecutivo de Rajoy el pasado 5 de enero
  • Manuel Butler Hatler fue candidato por La Falange en 1979 al senado
  • Manuel Butler Hatler fue director comercial y de márqueting de la cadena hotelera HUSA (explotadora del evento)
  • En todo momento el Palacio de Congresos ha negado en todo momento la reserva de espacio para tal evento
Podría sacar muchas conclusiones, pero creo que son accesorias y que, en realidad, se entiende todo.

No hay comentarios:

Publicar un comentario