Ayer fue uno de los días más esperados de la democracia reciente porque se suponía que debería haberse resuelto, al menos por un tiempo, la cuestión del soberanismo e independentismo, pero la cosa no resultó, vuelve a haber tablas virtualmente por lo que aún queda un tiempo de debate y de polarización. Que nadie se lleve a engaño, no lo digo de forma despectiva, yo (al margen de mi ideología) disfruto con el debate y me sumo a lo que un conocido escribió en una red social. Venía a decir que el hecho de volver a votar tras sólo dos años de gobierno no le representaba ningún problema, al contrario, lo veía como una ventaja, así los políticos se han mantenido activos y pegados a la gente
Dicho esto vamos al turrón porque los datos son muy jugosos y darán mucho juego a especulaciones y prospecciones de futuro.
El primer dato a destacar es la participación, con 4.106.689 de votos representando más del 77% de la población con derecho a voto podemos hablar de auténtico éxito de la democracia y de que estas elecciones sí interesaban. Aún así no hubo cambios respecto a diferentes encuestas previas, el independentismo y el no-independentismo empatan. (Cuidado a no confundir no-independentismo con unionismo ya que aquí se incluye a los que defienden el derecho al referéndum pero no apuestan explícitamente por el sí.)

Era una subida prevista aunque quizá no de este calibre, pasa de nueve a veinticinco escaños en dos años, en parte los perdidos por el PP y en parte por los caídos de la extinta CiU. Ciudadanos, se consolida como la nueva cara de la derecha en Catalunya, lo cual les da esperanzas legítimas a dar una gran sorpresa el próximo veinte de diciembre. Tampoco cabe olvidar la etiqueta de reformistas con la que se presentan confundiendo a muchos votantes que no aciertan a advertir las medidas socioeconómicas dignas de cualquier neoliberal que se precie. Ciudadanos es ya la alternativa unionista y conservadora al PP.




CONCLUSIONES
La situación es compleja puesto que como ya he apuntado antes se esperaba solucionar la cuestión soberanista en un sentido o en otro y esta ha quedado abierta en unas tablas que se antojan a largo plazo si no fuera por una cuestión nada desdeñable. La mayoría de medios destacan que el independentismo si bien tiene mayoría en escaños no la tiene en votos, 47'75% sumando JxSí y CUP, otorgando el 52'25% restante al unionismo obviando que los integrantes de CSQEP, y hablo de partidos, han defendido el derecho a decidir sin postular claramente si su opción preferida es sí o no (Podemos sí ha dicho que prefiere un no, pero vistos los resultados parece que ha restado más que añadido a lo que representaba ICV y EUiA). Añadamos a los partidos sin representación que suman un 1'12% y no se han pronunciado y el 2'51 de Unió y nos queda lo siguiente:
Independentistas expresos | 47'75% | JxSí y CUP |
Unionistas expresos | 41'66% | C's, PSC, PP y Unió |
Por el derecho a decidir | 8'95% | CSQEP y Pirata.CAT/XDT |
No definidos | 1'11% | PACMA, Recortes Cero-Els Verds y Ganemos |
Porlo tanto no sería fácil cantar victoria antes de tiempo por ninguna de las partes. Cierto es que en caso de empate se mantiene el statu quo y no hay cambios, pero sí que podemos recordar que los que han defendido públicamente que se pueda votar suman el 56'7% de los sufragios por lo que parece de recibo permitir el referéndum que elimine de una vez por todas las dudas.
En el caso de haber tenido un gobierno del estado a la altura o con capacidad política someramente profunda, este referéndum se habría realizado ya y con todas las garantías democráticas requeridas. El problema no ha sido que el referéndum sea legal o no, o que se esté por la unión más que por la independecia, no. El problema es un gobierno rancio que no soporta que se ponga en duda la sacrosanta unidad de España (unidad de destino en lo... etcétera.) y mientras sigamos planteando que las herramientas de convivencia no son revisables, editables y hasta revocables.
En fin que seguiremos atentos a la política, catalana en este caso, y ojo avizor a los que secuestran opiniones y cincelan en piedra normas fundamentales mientras revisan otras no menos importantes (sí hablo del 135).