jueves, 11 de noviembre de 2021

Estafados y encima contentos

Nos estamos acostumbrando demasiado a las falsas dicotomías. A esas veces en las que tenemos que elegir el mal menor como si no hubiera más opciones o como si fuera necesario incluso elegir algo.

El Partido Popular ha puesto sobre la mesa un órdago trampa en el que o se acepta el nombramiento de Enrique Arnaldo como juez del tribunal constitucional (minúsculas intencionales) o se vuelve a romper la baraja y se queda sin renovación tal órgano judicial.

Enrique Arnaldo

El PSOE ha mordido el anzuelo arrastrando a Unidas Podemos a uno de esos momentos vergonzantes de la política española (y van ya muchos y muy gordos). Digo que es una propuesta trampa por una sencilla razón, el PSOE (y de rebote UP) saldrá trasquilado. Me explico.

Aquí no se trata de si el candidato propuesto tiene un corte más bien conservador en la interpretación de la legislación aplicable, en este caso la constitución española (otra vez las minúsculas son aposta) o si se considera que sus méritos sean insuficentes ante otras candidaturas mejor posicionadas, no. Lo que ocurre es que este señor, ha hecho negocios de dudosa legalidad y moral altamente cuestionable aprovechándose de su condición de juez; este caballero se encuentra muy vinculado a FAES lo que le hace tener un perfil muy de parte; ha estado implicado en la Operación Lezo acusado de controlar fiscales, también en el caso Palma Arena y ha sido acusado también de nepotismo al colocar a su hijo en la nómina de la Universidad Rey Juan Carlos bajo su propio mando.

A cualquiera no se le escapa que este candidato no reúne ninguna de las características que lo deben hacer partícipe de tal promoción ya que la confianza, la ecuanimidad o la simple honradez están fuertemente cuestionadas. Pero llegados a este punto cable preguntarse en primer lugar qué ha llevado al Partido Popular a presentarlo sabiendo que iba a estar en el foco mediático y que se sabría el currículum de tan ínclito jurista y la respuesta es dos que vienen a ser la misma: está pagando un favor o está comprando una servidumbre; en ambos casos la intención es clara: la justicia no importa, sólo que el resultado me favorezca. En segundo lugar la pregunta a hacerse es la siguiente: ¿por qué el propio Arnaldo no se ha retirado de la proposición? Está claro que quien se postule para determinados cargos tiene que tener la certeza de que será sometido a escrutinio público por lo que la presión ambiental debiera ser insoportable para el candidato; si aguanta es por una razón: el premio. Este premio podría ser la satisfacción de llegar a un puesto muy alto (profesionalmente pocos hay por encima), la satisfacción de saber que se cobrarán prebendas por las actuaciones interesadas además del desprecio objetivo por la institución.

Con todo la posición más extraña es la protagonizada por el tándem de los ppartidos de gobierno: hay que votar a Arnaldo porque si no el Partido Popular volverá a bloquear la renovación de los cargos del tribunal constitucional y he aquí el argumento más vergonzante de todos. Tanto para el PSOE como para Unidas Podemos no debería ser suficiente el hecho de renovar los cargos si no que la renovación fuera por lo menos respetable y honorable. De esta forma parece que lo que importa es que se renueve la institución pero que no importe quién ocupe los sillones ni si el prestigio queda tocado.

Y el prestigio queda muy tocado. La justicia española goza de muy mala prensa y se reconoce como intervenida, de parte y sirviente de intereses no públicos ni generales, ahora, y con este nombramiento, se constata el hecho de que nos busca la excelencia sino el clientelismo al más puro estilo de aquel Marchena controla la sala segunda por detrás. El PSOE, y mucho más UP, deberían plantarse y decir que este sapo no se traga y que más vale que se proponga otro nombre porque no se va a renovar a cualquier precio. Y si no lo hacen los partidos que lo hagan sus señorías, que por eso el voto es secreto (sin olvidar que la disciplina de voto es ilegal) o que lo hagan sus pares cuando el nombramiento supere el trámite del congreso y sólo quede el visto bueno de la judicatura.

Antes hablaba del PP y de como espera rédito de este nombramiento pero no podemos olvidar otra cosa: el ruido mediático levantado difícilmente pasará factura al Partido Popular pero sí será un desgaste elevado para el PSOE y para UP ya que una parte importante de su electorado no entenderá que los principios sean vulnerados a cambio de dar satisfacción al chantaje popular.

miércoles, 12 de mayo de 2021

¿Por qué a partir del quince de mayo no tendré WhatsApp?




Este próximo sábado entran ya en vigor las nuevas condiciones de uso de WhatsApp y he decidido no aceptarlas lo que significará que mi cuenta será suspendida y que dejaré de poder comunicarme con esta aplicación. Técnicamente las nuevas condiciones implican pocas novedades, al menos en Europa gracias al Reglamento General de Protección de Datos, RGPD.

Estas nuevas condiciones en principio, digo en principio, sólo implica que en un momento determinado WhatsApp nos preguntaría si queremos que determinadas empresas nos puedan contactar mediante esta herramienta sin que nosotros explicitamente hayamos pedido este contacto. Esto parece muy inocente pero entraña un cierto riesgo, me explico. Según la LOPD y luego ampliado por la RGPD una empresa radicada en Europa necesita que le demos permiso explícito para el uso de datos y nos tiene que informar de qué hará con los mismos y nos tiene que permitir acceder a los mismos para rectificar o eliminarlos, pero ¿esto es realmente así? Técnicamente sí, siempre que la empresa que recibe los datos nos ofrece esas limitaciones/servicios y queremos creer que lo cumple, ahora bien, muchas, sobre todo las muy grandes, nos piden permiso para ceder esos datos a empresas del grupo o terceras para todo tipo de usos legítimos, el problema viene cuando esas condiciones van en bloque y no hay servicio posible si no cedes tus datos a terceros.

Es cierto que quizá sean las menos empresas pero existen y una vez nuestros datos estén en otra empresa que ni siquiera conocemos su control será mucho más complicado. ¿O acaso nadie ha recibido una llamada no solicitada de un operador de telefonía, de energía eléctrica o de una empresa de trading internacional que nos ofrece invertir en bolsa con pingües beneficios? ¿Y que en estas llamadas se dirigen a ti por tu nombre? Eso es un problema, no sólo por la molestia de la propia llamada sino porque el teléfono es una herramienta de seguridad importante: el teléfono móvil contiene correos electrónicos, claves de acceso a aplicaciones de banca, huellas dactilares, etc. Y lo que menos parece importar: el propio número de teléfono. Y este es el primer gran fallo de WhatsApp.

WhatsApp, por diseño, no usa identificadores de usuario elegibles como otros servicios, nuestro nombre de usuario es nuestro número de teléfono y eso es un fallo de seguridad. Vamos por orden, alguien te une a un grupo de WhatsApp inocentemente, automáticamente todo quien esté en ese grupo tiene tu número de teléfono, se abre la veda al acoso personal, al empresarial ilegítimo y, lo que es más importante: el número de teléfono en muchos casos se usa como usuario principal o alternativo en muchos servicios de banca, seguros, etc. Por lo que el que alguien desconocido tenga tu número ya es algo poco aconsejable y de lo que no somos conscientes.

¿Pero qué tiene que ver esto con las nuevas condiciones?

Todo y nada. Todo porque, como ya he dicho, las nuevas condiciones implican la posibilidad de cesión de datos a empresas y con ello la pérdida de control de nuestros datos. Pero en realidad es la excusa. Personalmente llevo mucho tiempo pensando en dejar WhatsApp porque es una mala apliación. Lo es si la comparamos con otras de similares características. Y como soy usuario de Telegram voy a compararla con esta para ver qué tiene una que no tiene la otra:


Característica Telegram WhatsApp
Nube personal No
Canales de distribución No
Clientes alternativos No
Aplicación de escritorio nativa
para todos los sistemas operativos
No
Envío de archivos grandes (1'5GB) No
Mensajes con privacidad mejorada No
Protección antiespía No
Backup automático y cifrado de chats No
Cifrado irrompible (de momento) No
Gestión interna eficaz de stickers No
Posibilidad de crear bots y automatismos No
Supergrupos No
Estados No
Mayor distribución No
Temas personalizados No
Mayor ahorro de datos
(según varios estudios)
No
Videollamadas de grupo No

Estas son sólo algunas de las diferencias y sólo con una aplicación, si miramos Signal veremos que muchas son parecidas pero con una mayora capacidad de mantener la privacidad, pero vamos a ver alguno con detalle:

Nube personal

Telegram te da la opción de abrir una conversación contigo para almacenar lo que sea, mensajes, archivos, notas... con espacio ilimitado.

Aplicación nativa para todos los sistemas operativos

Telegram tiene aplicación nativa de escritorio para Windows, Linux y MacOs, WhatsApp sólo Windows y MacOs.

Mensajes con privacidad mejorada

En Telegram podemos crear los llamados Chats Secretos con cifrado extremo a extremo en los que se puede establecer la autodestrucción del mensaje y se prohiben las capturas de pantalla. Muy útil para mandar contraseñas u otra información confidencial que no queramos que se pueda distribuir.

Protección antiespía

Telegram ha tenido problemas en varios países, de hecho sigue prohibido en algunos, por no permitir a los gobiernos el acceso indiscriminado a los datos y conversaciones de usuarios. En cambio WhatsApp ha reconocido que permite el espionaje por parte de los servicios de seguridad americanos.

Cifrado irrompible

El cifrado, canal seguro de comunicación, de Telegram ha sido desarrollado por la propia plataforma y actualmente mantiene una recompensa a quien sea capaz de romperlo. En cambio WhatsApp mantiene el suyo en secreto y hay dudas de su fiabilidad.

Posibilidad de crear bots y automatismos

Muy útil para la gestión de canales, spam en grupos e incluso votaciones on line para la toma de decisiones.

 WhatsApp

Como vemos en la comparativa, tiene dos puntos fuertes en su haber: las videollamadas en grupo y una difusión mucho mayor. Las videollamadas personales ya han llegado a Telegram y es de esperar que las de grupo lo hagan en breve. En cuanto a la mayor difusión de la aplicación retomaré la cuestión más adelante. Pero antes un apunte sobre seguridad: las copias de seguridad que hace WhatsApp sobre Google no se envían cifradas sino en texto plano, esto es que pueden interceptarse y leerse. Y antes de que alguien diga que su vida no es interesante y que da igual le daré un par de pinceladas:

  • Las conversaciones dan cuenta de nuestras costumbres y gustos por lo que dan mucha información en caso de que alguien quiera estafarnos y/o robarnos.
  • Los datos son muy importantes en la evaluación de riesgos, en EEUU ya se usan, legalmente allí, para que las aseguradoras te den un precio u otro. Teniendo en cuenta el tamaño de estas empresas es factible que en algún momento haya la suficiente presión para cambiar la legislación o incluso recurrir a empresas de países sin regulación para la interceptación y análisis de datos. Añadamos ahí los seguros médicos y el adelgazamiento de la protección pública para ver un riesgo cierto.

¿Por qué no mantener las dos como hasta ahora?

Como no quiero alargar mas el artículo voy a resumir mi postura.

Ciertamente es posible mantener las dos aplicaciones, pueden coexistir perfectamente, pero no me vale. Mientras tenga WhatsApp segurán metiéndome en grupos, seguiré contando como usuario activo y por lo tanto seré una medida de presión para mantener a WhatsApp como aplicación de referencia. Como pienso que es una aplicación muy mejorable, que no garantiza mi seguridad y que no quiero usar me la quito, la desinstalo y me quedo tan ancho.

¿Qué consigo? Primero desinflar con lo que me corresponde a su bolsa de usuarios. Segundo predicar con el ejemplo a ver si alguien se suma a ello. Y tercero, dificultar las integraciones que tiene previstas Facebook entre las dos plataformas con los riesgos que conlleva en cuestiones de seguridad y protección de datos y de las que Facebook hace gala de no observar.

Conclusión

No es sorpresa, el próximo quince WhatsApp bloqueará mi usuario de su plataforma y no tendré oportunidad de usarla, tendré que salir de grupos y quizá haya gente que deje de comunicarse conmigo porque no podrá hacerlo así, ya lo siento, hay más alternativas y tanto puedo yo doblegarme y usar su elección como ellos usar la mía que es más protectora con la privacidad.

Si estáis de acuerdo difundid el texto, en el peor de los casos no cambiará nada, en el mejor WhatsApp se repensará muchas cosas ante la pérdida de usuarios.

Y como no he querido hacerlo largo he dejado muchas cosas en el tintero y otras tantas no las he desarrollado como quisiera, para cualquier aclaración se pueden dejar preguntas en los comentarios o enviarme un mensaje de Telegram, mi usuario es Joan_ViB.


Actualización: Parece que WhatsApp ya no desactivará automáticamente las cuentas, lo que indica la capacidad de presión que es posible ejercer desde la individualidad. Con todo, la decisión está tomada.

jueves, 24 de diciembre de 2020

Carta abierta a Felipe Juan Pablo Alfonso de Todos los Santos de Borbón y Grecia

Felipe Juan Pablo Alfonso de Todos los Santos de Borbón y Grecia

Más o menos a esta hora te estarás dirigiendo a tus vasallos (porque así nos consideras) en la televisión tratando de sentar cátedra sobre lo bueno y ejemplar que hay que ser en estas fechas del año tan especiales. No creo que llegues a leer esto aunque podrías, yo tampoco sé si estaré viendo tu discurso (igual que el tuyo está enlatado mi texto está pregrabado), pero no puedo dejar de darte mi opinión sobre ti, sobre tu reinado y sobre la tristeza de tener un rey en pleno siglo XXI.

Cuesta decidir por donde empezar ya que hay mucho que decir y tampoco querría aburrirte con demasiado texto, hay rumores muy bien fundados que señalan que los libros brillan por su ausencia en La Zarzuela y los pocos que hay no son abiertos precisamente a menudo.

Creo que empezaré por arriba, por lo gordo, por decirte que me daría mucha vergüenza ser tú. Es difícil pensar cómo puedes ir por la vida con la frente alta y la única explicación que se me ocurre es que realmente te crees especial por ser rey. Creo que te has creído esa chorrada de que representas la unidad de todos los españoles, que sin ti la patria estaría perdida y que tu figura es imprescindible como referente y guía. Y oye, que es normal, que has nacido en la família que has nacido y que te han educado como te han educado. Cuando llegaste al mundo Franco ya había elegido a dedo a tu padre como heredero de la dictadura y a partir de ahí a vivir con auténtica distancia social, sin contacto con la realidad y pensando que eres el puto amo.

Pero no lo eres. Eres un tío que habla en nombre de todo un estado pero que no ha sido elegido por nadie más que el éxito de un espermatozoide en una carrera suicida. Eres un tío que ha permitido que se aparte a sus dos hermanas mayores de la sucesión sólo por ser mujeres. Cualquier persona con un mínimo de decencia habría declinado el nombramiento por machismo absoluto y discriminación por cuestión de género. Es tu primer fallo oficial, pero claro, te criaron para que pensaras que eras el elegido por un poder superior. Y no sé si era superior, pero tampoco te he oído desmarcarte del franquismo restaurador de borbones como sí te oí justificar los palos de la policía contra un pueblo que quería ejercer la democracia y elegir por su mano su futuro. Claro que en ese caso tu legitimidad divina habría quedado en entredicho mucho más y el castillo de naipes estaría mucho más precarizado que ahora. Pero si hablamos de coronación y cosas que no se oyen, tampoco te he oído ningún comentario sobre la represión que sufrieron quienes se pasearon por Madrid con una tricolor cierto día de junio de 2014. Será que prefieres guardar prebendas.

Lo que sí parece que es un acierto es tu elección de colaboradores, consejeros y aduladores varios. Entre los dos primeros se te han debido colar un buen número de republicanos a tenor de tus actuaciones de los últimos años mietras que los últimos te mantienen tan alejado de la realidad que sigues haciendo el ridículo. Porque vamos a ver, tú has aceptado ser rey por ambición personal porque tu padre ya no podía ocultar más mierda y había que darle la patada y huir hacia adelante. Con semejante preámbulo, ¿quién te dijo que era una buena idea sacar un documento renunciando a una herencia que no has recibido y que ya sabías un año antes que tenías y que no tiene ningún tipo de validez jurídica? Macho, con un comunicado indicando que no puedes hacer nada con la herencia hasta que se produzca y que entonces ya renunciarás a ella habría valido y no habría habido nada que reprochar. Aunque todo parece que viene por el interés de tener a tu padre lo más lejos posible y de seguir tratando de salvar los muebles. Que vale que ha sido un chorizo, defraudador y aprovechado, pero tío ¡que te has pasado por el toisón de oro su presunción de inocencia! Con su salida nocturna hacia Abu Dhabi, con apartarlo de toda vida pública, no dejarle volver a casa, con tu repudio a sus actividades... lo que das a entender es que es culpable. Y no digo que no lo digas, oye, que todos tenemos la obligación de denunciar los delitos sean de parientes cercanos o de alguien que pasa por la calle, pero no te quedes a medias, que si dices que tu padre queda fuera por corrupto toca dar datos a la policía y dar ejemplo entrullando a tu padre. Igual así alguno podríamos llegar a pensar que te crees tu papel de monarca y no eres otro aprovechado de la situación.

Pese a todo hay una cosa que te diferencia de tu padre y que no es poca cosa; tu padre sabía que estaba ahí por carambola, que no le tocaba y que le había tocado la lotería al lamer las botas del dictador con voz de pito por el módico precio de traicionar a su padre (mira, debe ser tradición familiar). Tu padre no se metió en embolados (y no, el 23F no cuenta, lo necesitaba para ser incontestable), tu padre tuvo un perfil bajo, se presentó como campechano y sólo dejó perlas que otros le habían escrito. Tu padre, pese a arramblar con todas las comisiones posibles, trató de no hacer ostentación de nada, daba sus discursos de navidad en plano corto y desde el despacho mientras que a ti te faltó tiempo para darlos desde el gran salón para que viéramos como vives a costa nuestra. No diré nada de tu discurso del tres de octubre de 2017 en el que creíte defender algo, ahí te retrataste solo y cualquier demócrata ha sacado sus conclusiones.

Quizá lo más triste de tu reinado es que eso que te hicieron a ti haciéndote creer que eres la puta hostia y que mereces estar en el top del top se lo estás haciendo a tu propia hija. Tienes una cría que debería poder ser una niña normal, que debería poder elegir su futuro como cualquier hija de vecino, estudiar lo que le venga en gana y no estar contínuamente expuesta en algo que igual no tiene recorrido porque tu reinado tiene pinta de cerrar el periodo Borbón y de dar paso a una democracia un poco más plena. Hazle un favor, quítale todo el peso de una sucesión que probablemente nunca se dará, ahórrale la decepción de no llegar a ser nunca reina y déjale jugar con las amigas, soñar con su futuro a su manera y hacer cosas típicas de preadolescente. Y no, hacerle hacer un vídeo diciendo que está confinada igual que el resto de niños viendo las dimensiones de vuestra casa (cedida) no es hacerla parecer normal, es hacerle hacer el ridículo y blanco críticas que en realidad mereces tú.

Felipe, hazte un favor y de paso háznoslo a nosotros, abdica, pírate, vete. Sal de la vida pública, búscate un trabajo digno, deja la política para quién ha sido elegido expresamente para ello por el populacho y la representación máxima a alguien que haya pasado por las urnas. Si lo haces probablemente ganes el respeto de mucha gente y demostrarás que no estás aquí porque te creas especial.

Si no lo haces no tendremos más remedio que echarte y eso te dejará peor sabor de boca.




viernes, 14 de febrero de 2020

La civilización de una sociedad

feedback
Autor Gerd Altmann (publicdomainpictures.net)
Existen un par de dichos (desconozco cuál es el original) que rezan que el grado de civilización de una sociedad se basa en como es capaz de tratar a sus presos o a sus animales. Existe alguna variante que se refiere a como trata a sus ancianos, a la educación o a cualquier otro servicio o colectivo que interese proteger en ese momento.

Desde mi punto de vista el grado de avance de una sociedad, civilización si se quiere, en realidad se puede medir en como es capaz de debatir el grueso de sus integrantes, me explico. El ser humano debate, debate y discute todo aquello que le rodea y es susceptible de generar opinión, por tanto debate y discute de absolutamente todo. Siempre he defendido que discutir no es pelear, es tratar de convencer al otro de nuestro punto de vista con más o menos énfasis y vehemencia mientras tratan de convencernos a nosotros de la tesis contraria. Por tanto un debate, una discusión, se produce indefectiblemente entre iguales, tiene que mediar un respeto inapelable que otorgue carta de validez a los argumentos contrarios pese a que no los consideremos válidos. Esto parece oscuro y rimbombante pero es más sencillo de lo que parece.

Imaginemos dos personas debatiendo de algo tan fútil como si la tortilla de patatas debe llevar cebolla o no. Es un debate interesante en que absolutamente todo el mundo tiene una opinión más o menos beligerante. Pues bien para que se dé el debate es necesario que ambas reconozcan a la otra como interlocutor válido, reconozcan que tiene el derecho a expresar su opinión y la capacidad de formarse una, sea esta cierta o no bajo nuestro punto de vista. Una vez hemos hecho este reconocimiento es necesario que tengamos otra capacidad no menos importante: la empatía. La empatía nos coloca en el lugar del contrario para poder tratar de entender su punto de vista desde su posición vital, sus experiencias, carencias y realidades. Sin estas dos premisas (reconocimiento y empatía) el diálogo no puede darse en base a igualdad y por lo tanto no es posible.

La primera variable es sencilla, si no reconocemos al otro como interlocutor válido no vamos ni siquiera a escuchar sus razonamientos. ¿Para qué? Como no es alguien que esté a nuestra altura no será capaz de argumentar correctamente y por lo tanto el debate está ganado: yo tengo razón y tú no puedes decir lo contrario. Esta situación se da con relativa frecuencia en cualquier discusión: basta con que un profesional o experto de algo debata con un lego sobre una materia dentro de su campo, la primera reacción será desdeñar lo que opine el otro ya que nosotros tenemos el valor de la experiencia y el conocimiento mientras que nuestro oponente divaga. Quien lea estas líneas puede pensar que esta situación tiene toda la lógica del mundo, si sabes sabes y si el otro no sabe no puede opinar. Pero ¿es así? Si vamos a ciencias exactas (matemáticas, físicas), ciencias experimentales (biología o química) o ciencias sociales (arte, historia...) hay un amplio campo de conocimiento objetivo: sumas, restas, composiciones químicas, autoría de una obra... pero hay zonas difusas en las que un lego puede dar una visión nueva. Me refiero claro a las áreas que conforman las teorías no comprobadas o aquellas áreas interpretables por el observador. Aquí la frontera en la que situamos la superioridad del conocimiento frente al desconocimiento directo puede difuminarse en algunos puntos, de todos modos no es el objeto de este comentario delimitarla precisamente por su carácter inespecífico. Sí que es objeto de comentario el hecho de que en ocasiones, no pocas, simplemente no reconocemos la opinión del contrario por el mero hecho de estar situada en un ámbito ideológico contrario al nuestro. esto suele personificarse en falacias ad hominem tanto en positivo como en negativo (esto es bueno porque ya lo dijo Marx o esto no es válido porque es lo que hacían los nazis). Al situarnos en un antagonismo ideológico ya resolvemos la cuestión prejuzgando que el entendimiento no es posible ya que ninguno va a dar su brazo a torcer y que no hay punto medio válido y por lo tanto zanjamos advirtiendo que no hay debate posible.

La segunda posibilidad, pese a estar profundamente ligada a la primera, es la que se da con más frecuencia. AL falta de empatía impone al argumentante la limitación de la experiencia propia obviando que tanto para la formación de una opinión como para su puesta en práctica precisa de un contexto capaz de cambiar completamente el sentido inicial de la premisa. Voy a poner dos ejemplos.
  • Veganismo sí o no. El debate realmente solo es posible en el primer mundo, sin contraindicaciones médicas (si es que pueden existir) y en una realidad socioeconómica que nos permita elegir. En un contexto de pobreza o del tercer mundo es un debate que no puede darse ya que, en múltiples ocasiones, simplemente se come lo que se puede.
  • La eutanasia es permitir el asesinato y el suicidio. Aquí el contexto es mucho más dramático y claro: evidentemente no es lo mismo que un médico ayude a terminar con la vida de un enfermo terminal sin esperanzas de curación y con sufrimiento físico y psicológico no paliable que el dar pasaporte a la vecina del tercero por chismosa. Lo del suicidio lo obvio porque creo que cada uno es dueño de sí mismo y que con la cabeza despejada y sin traumas puede disponer de su supervivencia como le venga en gana (excepto si salta desde una ventana hacia una acera concurrida, ahí veo incompatibilidades).
Evidentemente son ejemplos extremos pero ilustrativos. Igualmente podríamos decir que yo no puedo criticar que alguien escriba con faltas de ortografía si no conozco su vida y sus oportunidades de escolarización.

En el día a día vemos que no solo no somos capaces de debatir dando carta de legitimidad y valorando las motivaciones de la otra persona si no que ni siquiera somos capaces de argumentar debidamente cayendo en el insulto más gráfico que se nos ocurra para cargarnos de razones y dar por zanjado el debate. Esto suele darse bien por simple desprecio hacia el otro, bien porque en nuestra formación no ha habido espacio para el pensamiento crítico y en multitud de ocasiones no sabemos por qué opinamos lo que opinamos, simplemente repetimos lo que tenemos en la cabeza y que ha llegado ahí vayaustéasabercomo (aunque adelante que por el método de la repetición y el aprendizaje del loro).

Todo esto no es nuevo, evidentemente, solo es que se encuentra exacerbado por la irrupción (hace ya años) de las redes sociales. En nuestra formación curricular y humana nunca ha habido la posibilidad de aprender a dudar de lo que nos cuentan, nunca nos han animado a poner en cuestión nuestras creencias ni en replantearnos nuestro esquema mental. Por eso los argumentos más repetidos son el y tú más con todas sus variantes junto con el nos tienen manía, nótese que en los temas más profusos como son la política o el sempiterno fútbol se dan con excesiva frecuencia. De hecho baste un paseo por muros propios y ajenos en Twitter o Facebook para ver ejemplos palmarios de noticias compartidas con el insulto de turno bien sea denostando al protagonista de las mismas o al antagonista de turno con un ellos no lo harían.


Cabría pensar que la solución es sencilla, de hecho es posible porque de vez en cuando una luz aparece en la niebla y nos muestra a dos (o más) supuestos antagonistas debatiendo con argumentos. Que sí, que no se pondrán de acuerdo, pero coñe, hace ilusión verlo y vivirlo. Decía que la solución es simple y llana y la he apuntado en el párrafo anterior: formar en espíritu crítico, en buscar el por qué en lugar de repetir, aprender a escuchar (no solo a oír) y en tener claro que diga lo que diga el personaje experto que corresponda no tiene patente de corso ni razón eterna, que si se la damos o quitamos sea porque lo hemos meditado.

Pero claro, es necesaria voluntad y me da que hay demasiada gente viviendo cómoda con cierto hooliganismo que les da la razón sin pedirla y con un equipo de odio enfrente que lo realimente. No obstante sería injusto darle todo el mérito a esta voluntad de antagonismo, el otro motivo no poco importante es que todo debate deriva en discusión que en realidad es una pelea, por lo tanto se desvirtúa y y ano está encaminado en el aprendizaje mutuo y la pedagogía si no que se basa en ganar. De ahí que el insulto virtual y el mamporro presencial sean recurrentes sistemas para zanjar el debate mismo.


Perdidos andamos. E incivilizados.

lunes, 27 de enero de 2020

Kobe Bryant ha muerto, vale ¿y qué?

Premier Deuil de William-Adolphe Bouguereau
Premier Deuil de William-Adolphe Bouguereau
Vamos a ver, que nadie me entienda mal, la muerte de un ser humano nunca es algo que se deba minimizar, sea por muerte natural, accidental o por acciones de terceros. Pero tampoco se puede, ni se debe, sobredimensionar como suele ocurrir con las celebridades.

Este fin de semana ha fallecido un ex jugador de baloncesto en un accidente de helicóptero, trágico. Más trágico porque le acompañaba su hija de trece años. Pero no menos trágica que la muerte de los siete acompañantes que iban en el mismo aparato. Y mucho menos es más trágica que la muerte de una vecina de Lugo (presuntamente) a manos de su marido este mismo domingo, ni que ninguna de las otras cinco de este 2020. O de las cincuenta y cinco del año pasado, de las más de treinta y cinco mil víctimas contabilizadas en el Mediterráneo por buscar una vida digna o de ninguna de las muertes en los conflictos armados que azotan este mundo del siglo XXI.

Ninguna muerte debe dejar de importar más que otras en sí misma pero ¿por qué unas tienen más resonancia en los medios? ¿Por qué algunas provocan grandes lamentos públicos mientras que otras a lo sumo un mero comentario en una tertulia de sobremesa?

Vivimos en un mundo cegado por el espectáculo. Un mundo en el que nos han dicho (más bien metido en la mollera con martilleante insistencia) que el famoseo es más que el populacho, y encima con una moral judeocristiana que impide hablar mal de los muertos. Por tanto un muerto famoso es la tormenta perfecta en la que hay que honrar sí o sí al finado, rasgarse las vestiduras y cantar alabanzas a tal persona sin haber cruzado nunca los caminos ni haber coincidido, quizá, en el mismo continente ni una sola vez. Pasó con Suárez que fue el mejor presidente de la historia, un gran demócrata desde el primer día; con Fraga Iribarne, otro demócrata de pro; George Bush padre o Juan Pablo II que se hizo famoso por proteger a la iglesia de la pederastia, pero no erradicándola sino pretendiendo que no se hablara de ella, algo muy diferente que no se podía decir cuando el santo padre estaba de cuerpo presente.

Kobe Bryant ha muerto. Ha muerto en un accidente de helicóptero. Iba en helicóptero porque podía y solía usarlo para ahorrarse el tráfico de Los Ángeles. Usar un helicóptero no es malo ni te hace especialmente mala persona, pero sí te pone en la lista de los que pueden morir en un accidente de helicóptero lo cual quita la rareza del asunto. Es como si uso un ascensor a diario para entrar o salir de casa y un día me cayera con él. ¿Malo?, sí. ¿Trágico?, también. ¿Esperable?, al menos no extraño y dentro de lo posible. ¿Entonces de dónde viene la consternación? Viene de que era (es) famoso. La muerte de una persona que suele copar las portadas y las noticias se nos antoja dolorosa e inesperada. Injusta, no se lo merecía ¿por qué? Porque era famoso. ¿Se lo merecía el centenar de chinos muertos por el coronavirus de moda? ¿Las cuatro personas que Gloria ha arrastrado al mar? No, pero ellos sólo han copado una noticia. O ni eso, un breve, una frase.

Kobe Bryant era persona, eso no es duda. ¿Era buena persona? ¿Lo era como para que se paralice el mundo? Lo que sabemos fehacientemente de él es que violó. Violó y lo saldó con dinero, al menos una vez. Sabemos que hace poco dijo que no tenía herederos, pero tenía una hija que era una promesa del baloncesto. ¿Era buena persona? No lo sé, como tampoco lo saben los millones de personas que hoy llenan las redes con un dolor impostado y grandilocuente. Y el motivo de todo esto es que era famoso.

En una sociedad sana y justa se reconocería a las personas no sólo por sus esfuerzos y sus éxitos sino por su contribución a la sociedad. A su avance, a su progreso y a su mejora. El espectáculo es parte de esa sociedad así como el deporte, ¿pero tanto? Artistas de cine, futbolistas, cantantes copan portadas en vida y no menos una vez muertos porque nos venden un mundo en el que querríamos vivir, un mundo de color de rosa y de éxitos donde la felicidad nos rodea y nada entorpece nuestra existencia. Quizá por eso nos afecta tanto saber que Witney Houston era una mujer maltratada adicta a la cocaína que murió sola en una bañera o que la ingesta incontrolada de alcohol terminó con la voz de Amy Winehouse. Quizá la única verdad es que no son tan diferentes de ese vecino que vemos pasar en un coche fúnebre y al que ignorábamos al pasar por la plaza porque simplemente no lo conocíamos. Son como aquella mujer que sufre en la cama de un hospital en compañía de su familia hasta que deja de hacerlo. O son como los pescadores que esta semana pasada desaparecieron mientras trabajaban para poner un plato en la mesa y a los que no se recuerda con aspavientos ni grandes muestras públicas de duelo. No eran famosos.

Hace más de dos mil años la antigua Roma ya inventó esto y lo llevó a la práctica con asiduidad, panem et circenses lo llamaban. Hoy lo hacemos igual, más o menos, porque el circo está minusvalorado y el pan no llega a muchos estómagos que lo demandan sin gritos.

lunes, 10 de septiembre de 2018

La diada

Casi cada año publico una entrada el día 11 de septiembre dedicada a la Diada de Catalunya y este año no puede faltar como es natural.

Este año he tenido que pensar bastante sobre qué tema versarlo porque han pasado tantas cosas, hay tanto que comentar que puede ser un post larguísimo. En anteriores entradas ya he comentado el origen de la conmemoración (esta y esta) y también he entrado a analizar el origen del procés (esta) y los prolegómenos del 1-O (comentado aquí) con lo que no parece una buena idea volver a los mismos temas que también están replicados en tantos y tantos artículos compartidos en muchas otras plataformas y fechas.

llaç groc
Esta vez me veo en la obligación (y lo siento por la pesadez) de hablar de los lacitos amarillos, sí, los tan traídos y llevados lazos amarillos que adornan calles, árboles y farolas en ciudades y pueblos de Catalunya, en Logroño, Madrid, y muchas otras ciudades. Lazos no colgados siempre por independentistas si no por aquellos que entienden de verdad su significado. Por que aquí está el quid de la cuestión: ¿qué significan los lazos amarillos? Pues sencillamente Libertad para los presos políticos.

Y aquí el avispado lector puede que diga: pero si no hay presos políticos, en todo caso políticos presos. Vamos a ser condescendientes y aceptaremos que hay políticos presos que son presos políticos y estas son las razones:

Pablo Llarena afirma en su auto de procesamiento de Oriol Junqueras, Quim Forn y el resto de detenidos lo siguiente:

[Libro Blanco de la Transición Nacional de Cataluña] “contempló distintos procedimientos para la creación del nuevo Estado, en función de que la independencia pudiera alcanzarse mediante un marco de colaboración negociada con el Gobierno español, o que, por el contrario, se desplegaran instrumentos de oposición a la independencia por parte del Estado”. “Esto es, no era la independencia la consecuencia de una falta de negociación con el Estado, sino el objetivo que pretendía alcanzarse en todo caso, primeramente mediante un acuerdo pactado y, en caso contrario, de manera unilateral y forzando al Gobierno a asumir una situación de hecho que buscaba crearse”
Atribuye a Omnium y a la ANC:
“la responsabilidad de impulsar la mayor aceptación social de las iniciativas secesionistas, así como favorecer la creencia pública de que la proclamación de la república era perfectamente viable, buscando, por último, una intensa movilización”

Otros extractos:
"Y como posible reflejo de esa previsión estratégica, la resolución de este instructor constataba que por más que resulte evidente que el civismo acompañó a las decenas de miles de ciudadanos que se movilizaron ante los numerosos llamamientos públicos que recibieron (de lo que era prueba incontestable los limitados efectos lesivos y dañinos surgidos de unas movilizaciones multitudinarias), se constató la infiltración de numerosos comportamientos violentos y agresivos, que reflejaban el violento germen que arriesgaba expandirse y que, desde el momento en que algunos fueron impulsados y capitaneados por el investigado solicitante, muestran los indicios de responsabilidad que se niegan en el escrito de libertad que ahora se analiza."
"En el caso analizado, concurren los elementos que permiten establecer, respecto de todos los investigados, un juicio razonable de riesgo de reiteración delictiva. De un lado, todos los investigados en el procedimiento comparten -y reconocen que todavía mantienen-, la misma aspiración que impulsó el comportamiento que se investiga, esto es, la voluntad de que el territorio de la Comunidad Autónoma en la que residen, constituya la base territorial de una nueva República."
"Con estos cuatro elementos simplificadamente expuestos en este Auto, lo que se planificó es generar un conflicto que girara alrededor del Referéndum Unilateral de Independencia y de la Declaración Unilateral de Independencia, adelantándose que eran varias las posiciones que podía adoptar el Estado en ese contexto de conflicto. Obviamente, la más favorable de las contempladas consistía en que el Estado aceptara la declaración de independencia, lo que conduciría a la creación del Estado propio y llevaría a negociar con España los términos de la desconexión. Pero se contemplaron también otros posicionamientos estatales bien diferentes: Desde que España ofreciera una negociación a cambio de que Cataluña renunciara a la declaración de independencia, hasta que se produjera una reacción violenta del Estado (intervención), pasando por la asfixia económica y judicial. En todos estos supuestos, se contemplaba persistir en el conflicto hasta que al Estado no le quedara más alternativa que la autorización de la independencia, de suerte que ante la aplicación del artículo 155 de la CE, los propios planes independentistas reflejan que el riesgo de permanencia en el delito existe y que es apreciable en todos los investigados."
Y ya vale.

En todos estos extractos del primer auto del juez Llarena se observa como en ningún momento se señala una planificación de violencia si no que la base es que los encausados pretenden actuar de forma coherente con su ideología independentista. El independentismo es legal, no está perseguido como ideología aunque la constitución (minúsculas intencionales) sí prohiba tal fin. En todo caso los planes detallados tanto en el Libro Blanco de la Transición Nacional de Catalunya o en el documento Enfocáis que también cita en el mismo, no son más que aspiraciones a reformar un punto concreto de la carta magna tanto o más legítimo que la famosa modificación del famoso 135, es decir: por mucho que a alguien le repugne la idea el reformismo de la constitución (minúsculas intencionales de nuevo) en tanto que a la integridad territorial española es algo lícito y legal. El pretender cambiarlo mediante pulsos civiles, esto es, manifestaciones y movilizaciones también lo es de la misma forma que una huelga general o sectorial es un sistema lícito de presión para cambiar una legislación específica.

Por tanto, y como se extrae del propio acto, los políticos presos lo son por querer un cambio político y social lo que los convierte en presos políticos. Conclusión que gana fuerza cuando Llarena niega la libertad condicional a Jordi Sánchez por su "no renunciar a su ideología política" pese a que este había renunciado a su escaño en el Parlament, ya no ostentaba cargo ninguno en la ANC y declaraba no participar en movilizaciones ni actos políticos de ningún tipo.

Pero Llarena no está solo

No, Llarena no está solo, está acompañado del gobierno, el de antes y el de ahora. Está arropado por los diferentes tribunales españoles, por el presidente del consejo general del poder judicial (minúsculas ya tal) Carlos Lesmes, del que ahora se sabe que manipuló actas de nombramientos de jueces (entre ellas la del propio Llarena), y está completamente arropado por los voceros del A por ellos que son incapaces de ver la democracia aunque la tengan en las narices o esta reine en Alemania y Bélgica.

Por eso no es lo mismo poner que quitar lazos amarillos. Ponerlos significa expresarse libremente, pedir normalidad política y judicial (aún creyendo el relato de Llarena hay un exceso de celo en la aplicación de la carcel preventiva, por decirlo suavemente). Quitarlos es, simplemente, negar la capacidad de expresión del otro, negar la libertad de expresión. Que sí, que quitarlos es legal, pero ponerlos también ya que el espacio público no es neutra si no que es el espacio de expresión popular. Y no, moralmente tampoco es lo mismo.

¿Y Catalunya está sola?

No, tampoco lo está. No lo está porque muchos la quieren aunque conquistada. Pero sobre todo no lo está por la gran cantidad de personas que sí entienden de democracia, que la quieren en España pero sin ocuparla y por voluntad propia. Está arropada por quienes saben que la decisión es sólo de la ciudadanía de Catalunya y que el resultado de un referéndum, guste o no, es legítimo y vinculante.

Gentes todas que campan por el mundo, por Europa y que, afortunadamente, también campan abundantemente por esta España tomada por nostálgicos del aguilucho y progres del cambio para que nada cambie.

Españoles valientes los llamamos.


Y como guinda algunos ejemplos de solidaridad:
Madrid
Madrid
Logroño
Logroño
Donosti
Donosti
Múnich
Múnich
Milán
Milán
París
París

sábado, 21 de julio de 2018

La victoria de Casado es lo mejor que le puede pasar a la izquierda.

Ya está, ya ha pasado, el Partido Popular ha terminado con su espectáculo de pseudodemocracia interna y ya tiene GANADOR, así, con mayúsculas: PABLO CASADO (ovación cerrada) con lo que ya puede dedicarse a lo suyo, tapar vergüenzas (del partido), seguir colocando a afines en lugares estratégicos y a tratar de evitar que la sociedad avance conforme al siglo corriente.

Pablo Casado
Porque no nos engañemos, lo que ha ocurrido en el Partido (imputado) Popular ha sido una simple pelea de poder entre dos facciones que poco distan entre ellas. tanto Soraya como Pablo defienden unos valores similares y una economía neoliberal salvaje. Cierto es que hay matices, quizá ella es más conservadora y él más retrógrado socialmente y quizá él sea más neocon convencido (sí, mal juego de palabras) en lo económico y ella simplemente liberal de las de forrar riñón propio y de quienes estén cerca y caigan en gracia. Pero ninguno de los dos vino a revolucionar al partido ni a dar un golpe de mano al proyecto. Se han oído críticas, sí, pero estéticas y siempre encuadradas en un operación de márqueting muy estudiado (por Pablo, claro que acumula más másters que puntos de supermercado tenemos otros). De hecho fue el propio Pablo Casado quien en un primer momento renegó de la herencia Mariana pero solamente para marcar distancias con Soraya a la que se ha percibido como la candidata continuista al haber pasado gran parte de su carrera popular de la mano del propio Rajoy hasta el punto de ser el gobierno en la sombra del mismo.

¿Y si Soraya era la continuidad quién es Pablo? Pues Casado ha pretendido personificar el cambio de generación (bueno eso stricto sensu es así), a las generaciones nacidas en democracia y crecidas a la sombra de la ¿gaviota?, ¿albatros?, ¿pterodáctilo?... y orgullosos de defender un pasado que no sabemos si es reciente o remoto aunque lo podamos intuir por sus gestos. De hecho el flamante presidente del partido hoy lo ha repetido varias veces "orgullosos del pasado" una vez más sin aclarar si se refiere al tito Rajoy, a papá Aznar, al tío abuelo Fraga o al yayo Paco. Y perdonen si soy malpensado pero para mí que la ambigüedad es intencionada y no hay que saber leer entrelíneas en exceso para entenderlo. De ahí que el cambio generacional al que apela la candidatura pablista en realidad no lo sea tanto y al final lo que haya sido es un candidato a la derecha de la derecha en el que lo rancio y lo antiguo se encuentran en el s.XXI pero siguen barriendo para casa. Pablo ha tenido palabras para hablar de modelos de familia, conciliación, aborto, memoria histórica (sí, no se rían) y de revolución industrial rupturista pero todo tamizado por una visión decimonónica en la que sólo ha faltado señalar al maligno como artífice de la moción de censura y padre de las mil querellas que penden sobre el partido al que más españoles adoran. Pablo nació antiguo y a sus treinta y siete años sigue siendo antiguo.

No, el modelo del PP no estaba en liza lo que se estaba peleando no es otra cosa que las esferas de poder dentro (y algunas fuera) del mismo. Es un secreto a voces que Sáenz de Santamaría lleva muchos años de trilera mostrando una cara inocente mientras debajo de la mesa ha estado repartiendo cartas y sugus para ganar adeptos, y a los que no ganaba su CNI particular le facilitaba la tecla necesaria, a lo J. Edgar Hoover pero sin sombrero ni tirantes. De esta forma Soraya ha conseguido tantos amigos como enemigos de tal manera que era harto imposible prever lo que iba a ocurrir hoy. Por un lado cabría pensar que el aparato estaba de su lado y que el oficialismo iba a ganar de calle pero por el otro también podría esperarse que hubiera gente a la que no le gustara tal acumulación de poder (porque se acumulaba en otras manos, digámoslo todo) y por lo tanto votara en contra de ella y no a favor de nadie. Sirva como ejemplo María Dolores de Cospedal en toda su dimensión de rival política de Santamaría o la defenestración de Cifuentes, que era la llamada a regenera el partido y cuya presencia en las primarias, antes del caso Eroski, habría bastado para que todo hubiera sido muy distinto desde el principio. Por eso el trasvase de votos de Cospedal a Casado, seguía cumpliéndose la premisa antiSoraya.

Y eso que el partido había diseñado unas primarias fáciles de manipular. Uno está tentado de pensar que como el PP cojea del pie democrático tanto que lo suele dejar en el armario pues no ha sabido organizar unas primarias decentes y con coherencia. Empecemos por el sistema de votación: dos vueltas. Este sistema es usado en muchos sitios para asegurar que quien gana tiene el apoyo mayoritario del universo votante y no es simplemente quien ha obtenido más votos. Más claro, con un sistema de doble vuelta en el que la segunda vuelta tiene solo dos candidatos el ganador siempre lo hará con mayoría muy amplia si no absoluta (en estos casos la abstención siempre juega a favor de un candidato por lo que no suele ser opción). Esto no tiene mucho sentido ya que puede que en otro escenario otro candidato hubiera tenido más votos, y hay solución, se llama Voto Útil Transferible (VUT) y permite hacer varias vueltas simultáneamente y tener en cuenta todas las posibilidades, pero otro día hablaré de él. En este punto cualquiera podría decir que las segundas vueltas se dan en elecciones presidenciales de países como Francia y que por lo tanto tan malo no será. Bueno, sí lo es y por ello ha ganado Macron y a punto estuvo de dar el susto Le Pen. Pero bueno, aun siendo malo, un sistema de dos vueltas no es peor que las dos vueltas del PP: la segunda no era de militantes era de compromisarios. Entonces tenemos que la militancia hace limpia de la lista y que la dcecisión final la tienen personas con nombre y apellidos, muchas menos que militancia (al corriente de pago) y a quienes los diferentes equipos pueden apelar directamente, todo muy sutil... De ahí que la manipulación fuera por un lado fácil y por el otro que mil ojos vigilaran qué vota el de al lado.

Y sí, soy mal pensado, pero con el PP es fácil y más después de la fantástica campaña que nos han ofrecido en la que han volado puñaladas, viales de virus zombificante, amenazas y tiros a mansalva que ya verás tú para recoger luego el estropicio.

Pero en el título digo que la victoria de Casado es buena para la izquierda. ¿Cómo puede ser si Soraya es más de lo mismo y Pablo no hace más que alardear de caspa y retrogradía? Por lo que he apuntado antes, Soraya mueve bien los hilos tras el escenario mientras en él muestra artes conciliadoras y sin malicia. Sáenz de Santamaría es una estratega brillante que nunca muestra sus cartas y que se dedica a tiempo completo a tener todo controlado en todo momento. Pablo no, pablo es de caño gordo, lo suelta todo de golpe, va tan de frente que no le queda estrategia. Pablo no dismula, es de derechas, lo proclama y hace que el PP lo siga. Con Pablo el voto despistado ya no estará, el que pensaba que el PP es un partido (imputado) de centro ya no lo pensará. El que pensaba que "son buenos gestores y el resto pues me da un poco igual" puede que ya no le dé "un poco igual". Pablo es un elefante en una cacharrería, romperá todo, pero si lo observas nunca te pisará.

Ahora toca ver como evoluciona el partido. La falta de convencimiento democrático le ha llevado a una guerra cainita porque Rajoy no tuvo los santos compromisarios de señalar con el dedo y prefirió irse sin escoger. El PP ahora es más que nunca una familia y el primo Pablo no se habla con la tía Soraya, prefiere irse de cena con la tía Dolores, papá Mariano lee el Marca en el sofá ajeno a todo y el cuñado José María hace lo que puede por malmeter y luego poner paz con cara inocente. El PP está roto y no tardaremos en ver rodar cabezas, y si no ruedan daremos el juguete por perdido.

La gran incógnita es Soraya, ¿seguirá? ¿se irá? Para mi humilde opinión pueden pasar dos cosas y seguro que las dos están rondando la cabeza de la ex-vice: Soraya puede irse del PP con la cabeza alta, retirarse aceptando la derrota y apartarse de la política. La otra opción es aceptar lo que Casado le dé (que será más honorífico que otra cosa) y tratar de hundirlo desde dentro, envenenando su gestión y tejiendo alianzas que hagan caer al presi. Ambas opciones son probables, la primera porque el orgullo de Soraya no le permitiría estar bajo nadie y la segunda porque encaja más con su carácter. Habría una tercera, pasar a segundo plano en el PP mientras va carcomiendo la silla presidencial y luego reaparecería como la salvadora natural (lo que intentó Aznar y le salió mal, vamos).

En todo caso el espectáculo de ver a Rivera y a Casado pelear por quien es más cuñado no tendrá precio.

sábado, 16 de junio de 2018

El etnicismo de las selecciones deportivas

fans
Ya está. Se ha desatado la euforia mundialista y con ella la exaltación de los colores patrios y una furibunda afición por ser testigos de otro momento histórico, otro hito de la humanidad, en la que los nuestros se hagan con el gol de la victoria y alcen el trofeo este de la bola levantado por cuatro-lo-que-sean y que parece más un cucurucho de bola que una copa de algo.

Es curioso pero existe cierta unanimidad en afirmar que el deporte unifica y civiliza y que su difusión tiene un componente de hermanamiento cultural que supera fronteras, escala montañas y vadea ríos que ríete tú los Pizarro, los Livingston o del aficionado ése que dio un pasito en la luna pero no marcó ningún gol y su país nunca ha ganado el mundial oéeeee, oé, oé, oéeeeeee.

Chorradas.

Chorradas y gilipolleces.

Al final (y más en el fútbol) todo se reduce al nosotros contra vosotros, cosa que se contagia a otros deportes en tanto estos den glorias suficientes para poder presumir de las mismas, si no chitón y ese deporte no existe (qué rugby ni qué hípica... ¡¡Iniesta campeón!!). Pero, ¿quién son estos nosotros y vosotros? Pues básicamente quienes se identifican con el equipo en cuestión y no con el otro y viceversa. Y aquí llegamos al tema de esta entrada: ¿cuál es el nexo de unión en el caso de las selecciones? O, incluso mejor: ¿cuál es el sentido de las selecciones deportivas?

Una selección es, por definición, un triaje según un criterio predefinido entre un grupo de elementos. En este caso el criterio es la calidad deportiva (ejem, futbolística) y el grupo de elementos es: los deportistas de este deporte nacidos en el estado/país seleccionador. ¿Y el objetivo? Demostrar que este estado/país tiene mejores deportistas que el estado/país de al lado o del otro lado del mundo. ¿Etnicismo? Claro. Recordemos que es una etnia según la RAE:
 
etnia

Por lo tanto alegrarte de que tu selección sea mejor que la otra no puede si no encerrar un supremacismo racial basado en una endogamia limitada por esas fronteras que muchos llaman artificiales pero que otros claman por cerrar a base de concertinas, minas y escuadrones militares. Curiosamente mayor acerbo hay para con las victorias seleccionales cuanto mayor interés hay en hacer crecer las vallas que nos separan de otros continentes, no sea que la genética se nos vuelva impura y luego la selección se nos resienta.

Ironías aparte, es cierto que la razón de ser de las selecciones es precisamente la de competir los oriundos de un país o de otro según unos estándares establecidos. Parece que hoy en día es algo aventurado ya que poco queda de ese aislamiento cerril que producía ciertas diferencias epigenéticas y/o fenotípicas (si es que alguna vez fueron significativas o decisorias en nada). ¿Pero esto es así? ¿Y qué decimos de Juanito Mühlegg (Muller para los amigotes del bar), Orlando Ortega, Garbiñe Muguruza? ¿O cualquiera de los trece atletas nacidos allende las fronteras del último mundial de atletismo con la rojigualda en la pechera? Aquí se nos cae el razonamiento etnicista y se cuela otro: el estupidicista.

El razonamiento estupidicista nos dice que no tienes ni puta idea de lo que significa la selección, cuál es su motivación, pero que campeones oéeeee, oé, oé, oéeeeeeee. Te representa porque es la tuya, porque eres de aquí, pero las medallas, los trofeos son ganados por un tío nacido en Florida que un día cambió la piscina de continente o un corredor nacido en una isla en pleno mar Caribe y que cambió castrismo por paellas en la costa del sol (malditos comunistas). Te lanzas a la calle con el Yo soy español, oéeeeee, campeóooones, A por ellos y otras frases sesudas que te distraen de la incoherencia de tus razonamientos y que te hacen feliz por un momento. Aunque la última cerveza del bar diga que mañana no tendrás para el autobús que te lleva al trabajo.

Pero venga, que llegamos al tercer acto de esta entrada y aquí está el motivo real de todo y la razón de ser de las selecciones deportivas "nacionales" (sic).

Política.

Sí política.

Leñe, que es política y punto.

Es probable que antes de llegar a este punto el avieso lector esté diciendo para sí algo como qué dice este gilipollas, si yo le he visto defender las selecciones catalanas. Y el astuto lector tendrá toda la razón del mundo, yo siempre he defendido las selecciones deportivas catalanas. Y las vascas. Y las gallegas. Y las aragonesas, canarias, andaluzas y las que quiera cada uno. ¿Por qué? Por política.

Yendo por partes y aclarando primero. Estoy a favor de las selecciones deportivas catalanas (y vascas, gallegas, etc.) porque serían un modo de normalización política en el que estas simplemente son las selecciones de un ente administrativamente autónomo. Nada más. Sólo eso.

¿Y por qué no se permiten? O dicho de otra manera ¿qué cojones intentas decir con todas estas parrafadas? Pues lenguaje soez aparte, la idea que pretendo aportar es que, como tantas otras cosas, el deporte es usado como recurso de alienación para implantar una idea concreta: la indiscutibilidad de la nación como ente autónomo, independiente, inalterable y vinculante. A través del bombardeo, publicidad, promociones, etc., lo que se pretende es que nuestro subconsciente compre la idea de pertenencia a un grupo y que esto está fuera de duda. Se apela a instintos primarios para no pasar por el raciocinio ya que este podría poner dudas, pegas o matices. Con la exaltación de los "valores universales" (ya he dicho que inexistentes en la primera parte de este escrito) se consiguen varias cosas:
  • Pertenencia a grupo
  • Falta de espíritu crítico al propio fundamento del estado
  • Rechazo a quien se desmarca del grupo
  • Visceralidad en la defensa de lo patrio (sea eso lo que sea)
  • Distracción de lo realmente preocupante desde el punto de vista social (desaparecen los desahucios, paro, corrupción, etc.)
Y dicho todo esto. Vuelvo a mi cueva, en la que el mundial es un eco lejano que decido obviar hasta que termine la sinrazón y vuelva a empezar con el siguiente torneo visceral.
 
(Eso si no se produce un milagro y este artículo es leído por más de una decena de personas y alguna se anima a comentar, contradecirme o, incluso, compacederse de quien tenga que aguantarme a diario.)

viernes, 1 de junio de 2018

La jugada maestra de Sánchez

Rajoy no está en su escaño
Rajoy no estuvo pero se le esperaba
Hacía días que quería retomar este blog (y el otro) y tenía pensado sacar algo de tiempo para hacerlo con algún tema un poco ligerito, de los de ir calentando sin demasiada transcendencia... pero la realidad es la que es y manda y no me puedo resistir a escribir mis impresiones y vaticinios sobre lo que acontecerá a la política española de ahora a los diecisiete meses venideros. Y eso que yo quería hablar de Han Solo.

Solo, pero sin Han y sin Chewbacca (creemos) es como debe sentirse M. Rajoy en estos momentos. Uno podría pensar que el Partido Popular le estaría arropando en estos momentos, pero tras pensarlo un poco se da cuenta de que el PP es un nido de víboras cainitas en el que la inmensa mayoría estará tratando de cubrirse bien la espalda y ver a qué árbol toca arrimarse ahora. Sobre todo teniendo en cuenta que el señor Rajoy está completamente amortizado desde el punto de vista político y que su sucesión no está definida. Sucesión que, recordemos, en el PP se elige digitalmente, esto es, a dedo. Sí, parecía claro que a las próximas elecciones Mariano no se iba a presentar pese a decir que estaba muy ilusionado por repetir pero seamos sinceros el próximo ex presidente del gobierno llegaba ya con un desgaste importante tanto en la política estatal como en la internacional. Nunca ha tenido madera de líder ni de estadista y ha mantenido seguidores en su partido porque son unas gentes muy disciplinadas que hacen caso siempre al de la punta de la pirámide sea quien sea, a no ser claro que te llames Soraya o Dolores y quieras aposentar tus glúteos en tan distinguido lugar.

Estaba cantado que la guerra soterrada entre María Dolores de Cospedal, alias la Diferida en Estado de Simulación, y Soraya Sáez de Santamaría, alias la Yanopuedopresidirmáscomisionesgabinetesdecrisisnihacermástrabajossuciosporquenomedalavida, iba a estallar en cuanto se abriera la puerta a la búsqueda de sucesión de Rajoy. Sí, Soraya está muy bien posicionada y es la mano derecha de Mariano y la que le susurra al oído las políticas a aprobar. También es cierto que se ha dedicado a colocar en lugares estratégicos del partido a coleguitas que le pueden dar un empujón en cualquier momento mientras que la Cospe no ha tenido la misma oportunidad, aunque puede tirar de quienes tienen inquina a la vicepresidenta (no pocos) para hacerse con la capitanía de la gaviota azul. Como decíamos la guerra se iba a desatar en cuanto Rajoy diera un paso atrás y dudara sobre su sucesión, La cuestión es que ahora, de salir todo como parece, el PP tiene mucho tiempo para aclarar cuestiones de forma disimulada y aparecer en las próximas elecciones completamente renovado. Y venga, me mojo, las elecciones serán en octubre o noviembre de 2019. En estas elecciones habrá caras nuevas (o no tanto ¿verdad, Pablo Casado? pero sí algunas conocidas cambiarán de destino para lavar la imagen del Partido (ejem, Rafa Hernando) y tratar de recuperar la masa votante que ha decidido teñirse de naranja y buscar en otra derecha sin complejos que hasta hoy se las prometía muy felices pero que seguro que también han temblado mientras se sujetaban los tobillos muy fuerte sentados en un rincón.

Porque no debemos olvidar que todo esto ha saltado por los aires porque hay una sentencia que dice que el PP se ha lucrado gracias a una estructura corrupta y corruptora y alguien ha decidido que es hora de dar un golpe en la mesa y coger el timón porque nunca iba a estar mejor la opinión popular.

Las sorpresas

 Si algo ha caracterizado a esta moción de censura es su velocidad, pim pam, una semanita y la tenemos presentada, negociada y votada. si fuera reina sería La veloz, y sin serlo también lo es (toma frase). De hecho la primera sorpresa que podríamos apuntar es su propia presentación.

Muchos ya ni nos acordábamos de que había alguien llamado Pedro Sánchez al frente del Partido Socialista Obrero Español o incluso que el propio partido estuviera algo menos que aletargado en una especie de autocomplacencia en la que se seguía viendo a sí mismo como el partido hegemónico de la izquierda, referente de la progresía y representante de la mitad de la población (la no pepera, claro).

Sánchez ha despertado como decimos y ha conseguido el apoyo incondicional de varias formaciones sin recibir nada a cambio puesto que no ha habido tiempo de negociación. Bueno, vamos a parar un momento... Yo, y tú tampoco, no me creo que no se haya negociado nada y que se haya brindado una carta en blanco al PSOE, sin que este haya anunciado programa, equipo de gobierno ni otras bagatelas que suelen ponerse sobre la mesa cuando uno quiere que le voten quienes no quieren votarte. Es evidente que ha habido contactos, promesas y negociaciones de "buena voluntad" entre las bambalinas, lo realmente extraño habría sido que no, pero sí que es cierto que no ha habido una gran negociación con nadie. No se podía.

Es por todo ello que las posiciones a favor de la moción de las diferentes formaciones hay que enfocarlas más dentro de una responsabilidad ante la oportunidad de mandar al gobierno del Partido Corrupto a Título Lucrativo (juez dixit) a un inmerecido descanso que en un cálculo electoral puro. Ciertamente esta cuestión (el sentido de estado) saldrá en las elecciones municipales y autonómicas del año próximo, es impepinable.

Una formación como Unidos Podemos, con toda la complejidad que tiene tal estructura de partidos en equilibrio dentro, apoya sin ambajes la moción. ¿Por qué? Porque ahora asume que no puede gobernar, el tiempo de intentarlo no es este, y el PSOE le ha comido la tostada presentando la moción primero, esto está más claro que un día de verano en el polo norte. Iglesias necesita dejar de ser el foco unos días y le viene bien ponerse a la sombra de Sánchez mientras los estertores del caso chalet se van extinguiendo. Lo que no sabemos es cuantos miasmas habrá removido el tener que acercarse al partido de la rosa (que suele repartir claveles) tal y como decía ese errejonismo castigado a jugar a las autonomías, lejos de la política de mayores. En todo caso, las medallas caerán sí o sí. Caso similar es el de Garzón y el resto de partidos de la coalición. El protagonismo nunca fue suyo, puede que por capacidad de atracción de mass media o puede que fuera porque nunca quisieron el protagonismo, sólo los resultados. El caso es que apoyarán por coherencia, porque hace un año ya presentaron una y no apoyar esta quedaría feo.

La otra incertidumbre aclarada en poco tiempo ha sido la postura de ERC y PdCAT. Ambos apoyarán la moción para que el PP abandone el gobierno. No lo hacen porque prefieran al PSOE, no. No olvidan que el PSOE apoyó la aplicación del 155, que algunos de sus barones jalearon con el A por ellos pidiendo más mano dura contra quien osara votar y tampoco olvidan las pocas veces que Pdro Snchz asomaba en Twitter criticando a diestro y siniestro la política catalana (la que casi manda al PSC a mirar pero no tocar). No se olvidan de ese Rodríguez Ibarra que este mismo lunes, en una entrevista radiofónica, manifestaba que recibir el apoyo del separatismo era condición suficiente para olvidar la moción y que "el secesionismo le preocupaba más que lo que lo que hubiera robado el PP". No, aquí hay que poner de manifiesto la responsabilidad de ambos partidos en el desalojo de La Moncloa y aledaños de un partido altamente dañino para la democracia, que ha creído que todo era suyo y ha manipulado a jueces, fiscales y alto funcionariado para beneficiar a los bolsillos de sus amiguetes y a los suyos propios el beneficio cuanto más mejor para ellos y peor para el resto. ERC y PdCAT han demostrado que pese a no querer permanecer en España su política no les es indiferente y que ladrones y sinvergüenzas fuera de las instituciones (excepto de las penales), ¡hombre ya!

Y aquí tenemos a la última sorpresa, la que lo ha sido de verdad: el PNV. El PNV empezó el año reprochando al gobierno el 155 y recuperando la parte del nacionalismo vasco que había guardado en el cajón los últimos tiempos. Los de Urkullo, vamos. Pero cuando ya casi estaban en un pedestal, sacaron el democratacristiano liberal que tenían dentro y apoyaron al PP con sus presupuestos salvándoles el año y salva sea la parte. Política de peix al cove se llamaba con Pujol, consiste en amagar con ser muy duro, enseñar la patita soberanista y poner la mano. Cuando algo suculento cae en forma de transferencias de competencias, de mejora de trato fiscal o traspaso impositivo, se guarda la susodicha patita y a por otra negociación. Bien, cuando el PNV estaba en el ojo del huracán vasco (lo digo porque le estaban dando por todas partes) y habían acordado con el PP el apoyo en los presupuestos vascos, va Pedro y la lía poniéndolos en el brete de elegir entre los votos del PP en Ajuria Enea y otro chaparrón por mantener a Rajoy en el cargo con todo lo que ello implica. El PNV que otra cosa puede pero tonto no es, se marca un CiU y se pone el mundo por montera y apoya a Pedro Sánchez en su aventura.

Voy a hacer un aparte para explicar al profano lo de marcarse un CiU. Resulta que CiU era la repanocha hegemónica en Catalunya, pero papá Pujol decidió retirarse y su delfín no daba tanto el pego con lo que empezaron a perder votos. Luego alguien se fue de la lengua y cayó el tramoyaje que ocultaba los casos Palau, 3%, ITV y un largo etcétera que demostraban que sus bolsillos siempre salían ganando, al contrario que votos, que los seguían perdiendo. Para evitarlo dieron un giro y dejaron de ocultar a los independentistas que en ella militaban, Mas dijo aquello de "la casa gran del catalanisme" y así dejaron de perder votos. Más tarde se hizo necesario refundar el partido, partir peras con las viejas glorias y comenzar de cero. Con todo esto no quiero decir que el PNV esté metido en casos de corrupción o que deba refundarse. Lo que quiero decir es que el PNV, que no son nuevos, veían que en Euskadi no se entendió su apoyo a los presupuestos, menos después de despertar esperanzas al soberanismo vasco con su ataque al 155. Tampoco se le escapa que la (feliz) disolución de ETA blanqueará a formaciones como EH Bildu y todo el independentismo vasco que rechazaba la vía armada deje de votar PNV y pase a votar Bildu sin miedo a apoyar lo que no se debe (y no me digáis que Bildu no es ETA, lo sé, pero en el imaginario de mucha gente sí lo es y siendo independentista no votaba a Bildu). Con lo que era preciso un golpe de efecto que recolocara su posición en el País Vasco y, por lo tanto, mantuviera su nivel intelectual otro ratito más.

¿Y Ciudadanos?

Pues Ciudadanos se ha pegado un morrazo de padre y muy señor mío, no puedo evitar la sonrisa al escribir esto... Empecemos por lo que no ha pasado: C's no ha presentado ninguna moción de censura ni ha tratado de ejercer presión ninguna contra el PP. La estrategia naranja siempre ha sido de cortinas de humo, grandes teatros y sacar rédito de ello y como hay mucha gente que se lo traga (yo no lo entiendo) iba viento en popa en las encuestas. C's creyó que tenía la sartén por el mango y sabía que la ocasión la pintan calva. Si presentaba una moción serían los salvapatrias molones que creen ser y convocarían elecciones que esperaban ganar. Como la moción es de Pedro no rascan réditos sólo apoyando con lo que hacen cálculos y creen que el PNV no pactará con el PSOE, así que tienen que contribuir a decaer la moción y luego presentar la suya esperando que el PSOE, por coherencia, la apoye. Pero como EAJ-PNV nos ha pillado a todos con el paso cambiado, la moción no decae y deben elegir entre ser los segundones de los segundones de Sánchez o tratar de salvar muebles haciendo olvidar esta moción y atender la suya que es más molona y les da para más. Como para esto último es necesario que decaiga la moción pues ya tenemos a C's apoyando al PP ergo defendiéndolo. Y todo porque C's, como otros, sólo es demócrata si tiene mayoría absoluta y puede "negociar" obligando a ceder al resto. Para todo lo demás bilis y espumarajos por doquier (¿se nota mucho que no me son simpáticos?).

Con todo esto la espuma que ahora los eleva en las tablas fácilmente se deshará o, al menos se ralentizará y dejarán de fichar mentes despistadas del centro-izquierda como votantes.

¿Y la jugada genial? Que hay que sacártelo todo...

Seguro que recordamos el culebrón Sánchez en el que, entre pizzas y no es no (o sí), éste fue defenestrado de la secretaría general para luego ganar las primarias en un esfuerzo épico. Bien pues, como ya he dicho antes, Pedro andaba desaparecido. No es diputado, no aparece en la tele, los mítings no pueden estirarse tanto y los actos de partido son limitados. Sumemos a esto que las baronías estaban buscando la manera de devolverlo a su casa y tendremos a un Pedrito caminando por la cuerda floja, sin afianzar liderazgo y afrontando una sangría de votos hacia el morado (frenando ya) y hacia el naranja (un 8% según el CIS). Entonces se abren los cielos y a Pedro se le ocurre aprovechar la sentencia gurtelina para tomar protagonismo de nuevo y ver qué pasa. Lo que pasa es que recibe el apoyo de todos los partidos con representación excepto el PP por razones obvias y C's también por razones que ya he explicado y este viernes si nada pasa (al momento de escribir esto aún es de madrugada y no hay nada en firme) Pedro será presidente y se trasladará a La Moncloa.

Aparte de lo evidente Pedro obtiene más beneficios de la situación:
  1. Afianza su situación en el partido y acalla las voces críticas.
  2. Se asegura su candidatura en las próximas elecciones, porque, sí es secretario general, pero Susana es Susana...
  3. Coloca al PSOE de nuevo como opción de gobierno justo antes de un año electoral municipal y autonómicamente.
  4. Controla los tiempos de la convocatoria de elecciones al gobierno.
  5. Detiene el trasvase de votantes a otras formaciones.
Probablemente todo haya sido una coincidencia feliz para Pedro que, probablemente, sólo veía la moción como una oportunidad de salir en la prensa y recuperar parte de su imagen, al menos un tiempo. Ahora le tocará gobernar, cosa poco fácil si tenemos en cuenta la aritmética, pero algo factible para las organizaciones que se creen la democracia de verdad y son capaces de llegar a acuerdos negociando y cediendo. Lo que creo tener claro es que tampoco llegará a 2020 con esta legislatura, antes habrá elecciones y serán cuando el PSOE calcule que está en máximos de nuevo.

Ilusiones me hago pocas, pero peor que con Mariano no estaremos, seguro.

(Como véis no he dicho nada del hecho de que Mariano se ha refugiado en un restaurante tooooda la tarde en lugar de ir al congreso que es donde se supone que debería haber estado en caso de tener decencia.)

viernes, 22 de diciembre de 2017

21D: el día después


Como ya va siendo habitual me permito un pequeño análisis personal de la contienda electoral celebrada ayer en Catalunya. Para empezar y como no puede ser de otra manera un poco de matemáticas para tener los datos claros.


20172015
37
25
1.102.099736.364
25,37%17,90%
34
62
940.602
21,65%1.628.714
32
929.40739,59%
21,39%
17
16
602.969523.283
13,88%12,72%
8
11
323.695 367.613
7,45%8,94%
4
10
193.352337.794
4,45%8,21%
3
11
184.108349.193
4,24%8,49%

Todos ganan

Parece una perogrullada pero esta vez casi es así, me explico. Hay un hecho que es innegable y es el ascenso de C's con doce escaños y trescientos cincuenta mil votos más que hace dos años. La formación naranja es la que ha sabido capitalizar mejor la crisis en clave unionista con un discurso inequívoco que buscaba el enfrentamiento con el independentismo y que lo ha encontrado en todas las dimensiones. Ciudadanos es un partido de derechas de corte neoliberal (a ellos les gusta llamarse de centro, como a todos los de derechas) pero que en estas elecciones se ha mostrado como aquel amor despechado sin motivo aglutinando a aquellos contrarios a la independencia y que se identifican con un españolismo sin complejos tajante y contrario a la sola idea del independentismo.

Pero también gana el propio independentismo. Si nos atenemos a las cifras presentadas en este caso JxC+ERC+CUP suman setenta escaños, dos menos que en los anteriores comicios pero con alrededor de doscientos mil votos más. Aquí cabe destacar que las voces que auguraban mayor éxito a PdCat y a ERC yendo por separado han acertado, mejoran los resultados de JxSí de hace dos años pero lastran al bloque independentista las CUP que pierden más de ciento cincuenta mil votos probablemente porque al no asumir responsabilidades de gobierno, pese a condicionarlo en todo momento, no mantienen candidatos perseguidos por la justicia, algo que ha permitido mantener el tirón en los otros dos partidos. Sumemos a ello el cambio en el cabeza de lista y tendremos el por qué completo de tal retroceso. En posteriores análisis trataremos de dar más profundidad a la cuestión pero ahora quedémonos con que Catalunya es a la vez independentista y no, lo cual es ya suficientemente bizarro como para hacernos pensar en el tema un rato.

El PSC no gana mucho, de hecho sus previsiones eran un mayor crecimiento, pero pese a ello sí gana ya que aumenta en votos (unos ochenta mil) y en escaños (uno) lo que hace que Iceta, pese a la desilusión mantenga el optimismo de no haberse hundido más. Este techo podemos explicarlo por su doblez a un PSOE que tampoco llega a despegar por sus políticas erráticas en lo económico y territorial y porque su discurso de apoyo al 155 no ha sido entendido como ejercicio de responsabilidad si no de centralismo unionista lejos de aquel PSC de los primeros ochenta que defendía el derecho de autodeterminación. La filial de los de la rosa (porque eso es lo que es ahora el PSC) son culpables de creerse encuestas cocinadas y hacerse más ilusiones de las que se podían permitir, de ahí que su minisubida sea mal consuelo y duela tanto.

Y los que pierden

Aquí hay dos claros perdedores. Por un lado CeC-Podem que han pretendido una equidistancia que les ha pasado factura. Estas elecciones eran para posicionarse en un sentido o en otro y los de Domènech no han sabido explicar aquello de ni contigo ni sin ti que esta marca ¿blanca? de la marca morada ha llevado por bandera desde el principio del proceso. Creyeron ser la llave de la gobernabilidad y no lo son, pensaron ser quienes condicionarían el nuevo govern y no ha sido así, tres diputados y cuarenta y cinco mil votos menos se lo impiden. ¿Efecto Dante-Fachín? Sin duda ha hecho mucho daño todo el procedimiento que lo ha llevado fuera de Podem pero yo estoy cada vez más convencido del pinchazo de la marca de Iglesias por su manía de querer contentar a todos para no perder a nadie y que le lleva a ser un lastre que resta en lugar de sumar.

Pero lo mejor, para mí que no soy ni quiero ser imparcial, es el descalabro del PP. ¡Ocho! Ocho diputados ha perdido un partido que partía con sólo once. Tres diputados le han quedado a García Albiol que lo mandan al grupo mixto con las CUP (yo mataría por ver las reuniones y como se reparten tiempos de intervención). Se ha completado una tendencia a la baja que se anticipaba probablemente por los escándalos de corrupción (aunque ninguno en Catalunya probablemente porque no tienen responsabilidades de gobierno y por tanto oportunidades) pero con toda seguridad por el propio Albiol. Albiol se me antoja ese cuñado que se cree el centro de todo, capaz de sentar cátedra mientras pela la cabeza de una gamba y no se da cuenta de que a una parte de la audiencia le ofende su sola presencia y la otra sólo ve como mete la pata cada vez que trata de opinar sobre lo que no sabe. De Albiol sabemos que es xenófobo y racista y eso es algo que ni el votante del PP puede tragar en pleno s.XXI. Flaco favor les ha hecho y tremenda alegría para el resto de mortales, aunque durará poco, es cuestión de tiempo que su propia ejecutiva le invite a jubilarse y a dedicarse a mirar desde la barrera, pero sin animar demasiado que no queremos que se nos relacione demasiado.

Sobre el PP en Catalunya es necesario un análisis que ahora no atacaré puesto que deberás ser extenso y concienzudo, pero baste ahora señalar que con estos resultados difícilmente puede esgrimir ninguna legitimidad en Catalunya ni de gobierno ni de opinión. Cierto es que no podemos extrapolar los resultados y pensar en un retroceso similar en clave estatal, las situaciones de partida son muy distintas, pero sí hay que tener en cuenta dos cosas: la primera es que C's está listo para comerle la tostada y más pronto que tarde lo hará y la segunda es que ya no puede contar con el discurso de la mayoría silenciosa puesto que una participación del 82% deja pocas dudas sobre la representatividad de los resultados. El PP, por mucho que sea el partido de gobierno tiene que tener claro que en Catalunya no se le quiere, que es residual y que no puede arrobarse legítimamente el derecho al gobierno ni por el 155 ni por ninguna otra opción. Y por último hay que tener claro que el único culpable de la situación del PP es el propio PP, él solito se lanzó de cabeza al 155 pensando que reactivaría una mayoría silenciosa, él solito planteó unas elecciones en poco tiempo con los corazones calientes, él solito las convocó en jueves esperando desactivar al electorado que tenía dificultades de conciliación para votar, él solito pretendió dejar descolocados a todos los partidos con la prisa de la convocatoria, él ha dado argumentos al voto independentista facilitando mártires y argumentos, él solito ha encarnado el discurso anticatalán que no gusta ni a los catalanes que se sienten españoles. Por mi parte si desaparece al estilo Unió o UPyD me vale.

Conclusiones preliminares

Necesitaré más entradas para analizar en profundidad que ha significado el resultado de estas elecciones pero vaya por delante un telegrama con lo básico y que no podemos obviar de ninguna de las maneras:
  • El resultado arroja un panorama no muy diferente al anterior por lo que el enrocamiento no se ha solucionado y es necesario otro enfoque.
  • Los partidos "unionistas" no puede seguir hablando de gobierno ilegítimo ni de manipulación.
  • Todo el mundo debe asumir el independentismo como algo real y no pasajero por lo que ya no caben soluciones policiales ni criminalizar ideologías que no son de odio.
  • El PP es una fuerza residual en Catalunya.
  • C's ha ganado las elecciones como partido, pero no podrá formar gobierno. La política de bloques le niega la mayoría suficiente.
  • Ante el inmobilismo de la situación ahora Europa no puede mantenerse al margen y obligará al gobierno español a mover ficha para desencallar la situación (todo sin publicidad, claro) aunque es bastante probable que Europa, como siempre, sea incapaz de reaccionar a tiempo y acertadamente.
  • Es muy posible que la reacción del PP no sea inteligente y peque de virulenta contra todos aquellos que tiene encausados y que no levante el 155.
Lo dejaré aquí por hoy, la entrada es larga y densa, pero trataré de desarrollar el análisis en los próximos días ya que queda mucho en el tintero y se abren tiempos interesantes (aunque parezca que repetidos).